La base inquebrantable de la fe cristiana
“Jesús les dijo: Tened fe en Dios”
En este capítulo de Marcos, Jesús demuestra el poder de la autoridad espiritual e invita a sus discípulos a una confianza radical. La orden de tener fe en Dios no es un simple optimismo, sino un llamado a anclar el alma en el carácter inmutable y la soberanía del Creador, independientemente de las circunstancias que nos rodeen.
En la práctica, tener fe en Dios significa confiar en que Él escucha nuestras oraciones y que su poder es superior a cualquier obstáculo o 'montaña' en nuestras vidas. Es el fundamento que nos permite caminar en paz, sabiendo que el control de todo le pertenece a Él y que su voluntad es perfecta.

