La importancia de la instrucción bíblica en la infancia
“Instruye al niño en su camino, y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.”
Este versículo destaca la sagrada responsabilidad de educar a los más pequeños en los principios de la fe. Instruir a un niño va más allá de enseñar reglas; se trata de cultivar una relación con Dios que sirva como brújula moral para toda la vida.
En la práctica, esto significa que el ejemplo de los padres y educadores es la herramienta más poderosa. Cuando el niño observa la vivencia cristiana en el día a día, estos valores se graban en su corazón, creando un cimiento sólido que resistirá las tormentas de la vida adulta.

