La certeza del amor inquebrantable de Dios
“Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir, ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.”
Este pasaje de Romanos es uno de los más consoladores de toda la Biblia. El apóstol Pablo utiliza una lista exhaustiva de fuerzas cósmicas y circunstancias humanas para demostrar que no existe nada en el universo capaz de levantar un muro entre el Creador y aquellos que están en Cristo. Es una declaración de seguridad espiritual absoluta.
La aplicación práctica de este texto está en la confianza en medio de las crisis. Cuando enfrentamos miedos sobre el futuro o traumas del pasado, se nos recuerda que el amor de Dios no se basa en nuestro desempeño, sino en Su fidelidad. Es una invitación a descansar en la certeza de que eres profundamente amado, independientemente de las luchas que enfrentes hoy.

